Hablamos de oratoria al arte de hablar con elocuencia y eficaz, por otro lado es un género literario formado por discursos, el sermón, entre otras. El propósito de la oratoria pública puede ir desde transmitir información para motivar a la gente para que actúe, o simplemente relatar una historia. La oratoria puede ser una poderosa herramienta que se usa para la motivación, influencia, persuasión, información, traducción o simple entretenimiento.
La evolución histórica de la oratoria se divide en tres edades:
EDAD MODERNA: Durante esta época, se estaba llevando a cabo en Europa la revolución francesa cuya arma más poderosa fue la oratoria, que se utilizó principalmente como método de agitación de las masas populares. Debido a ello, se dice que fue una gran época para el arte de la palabra.
EDAD CONTEMPORÁNEA: Este período esta comprendido desde el fin de la revolución francesa hasta la actualidad. Las cualidades esenciales de la oratoria contemporánea son la naturalidad, la brevedad y la veracidad de lo que se dice.
EN LA ACTUALIDAD, las áreas de la oratoria se han expandido, ya no son discursos netamente políticos. El arte de la palabra se ha apoderado de la motivación, la economía, la religión, los negocios, entre otros.
CARACTERÍSTICAS
Frecuentes vocativos (llamadas de atención a quienes están escuchando el discurso: los jueces, el pueblo al que se llama Quiritas o ciudadanos, o bien a la misma persona a quien se acusa).
Abundante utilización de preguntas retóricas.
Abundante uso de la segunda persona del singular.
Frecuentes cambios de tono e inflexiones en la voz del que está hablando.
Subordinación abundante.
ALGUNOS ERRORES
Empezar nuestra intervención cuando todavía hay personas del público hablando o tomando asiento.
Comenzar a hablar sin saludar y sin presentarse.
No apagar previamente el teléfono móvil ni recordar al auditorio que haga lo mismo.
Adoptar una postura corporal no adecuada. Por ejemplo, permanecer de pie y moverse demasiado... o sentarse hacia atrás de manera informal.
Confesar al auditorio que hay incomodidad o nerviosismo.
Dirigirse al auditorio de manera demasiado coloquial o con excesiva formalidad.
No establecer contacto visual con la audiencia.
Hablar en un volumen demasiado bajo, muy rápido o muy despacio, o no pronunciar correctamente.
Quedar inmóvil y rígido, gesticular en exceso, limitar mucho los movimientos (tipo robot) o repetir demasiado el mismo movimiento.
Repetir gestos o tics a causa del nerviosismo (meter y sacar las manos en los bolsillos, caminar hacia delante y hacia atrás, rascarse, guiñar).
No concluir una frase o idea que se ha comenzado.
Hacer pausas silenciosas demasiado largas.
Dirigir la mirada al reloj cada pocos minutos.
Desviarse de la cuestión perdiendo el tiempo en digresiones poco útiles e interesantes.
Usar muletillas o repetir expresiones o sonidos sin justificación, que no aportan nada al contenido del "discurso".
Leer alguna cita, o incluso el texto de nuestra intervención, de manera muy mecánica, de forma "leída", no "dicha", sin darle expresividad o sin levantar la vista del papel.
Utilizar una presentación de diapositivas como texto básico de la intervención en lugar de como apoyo para completar el discurso oral.
No beber agua cuando se lleva un rato hablando y la boca está reseca
TIPOS
Hay dos tipos de oradores:
Oratoria individual: Porque hace uso de la palabra, sin la participación de otra u otras personas, se dice que está utilizando la oratoria individual. Esta es quizás una de las formas elocutivas de más arraigo en el ámbito social pues es de uso obligatorio en todas las medidas y esferas donde el hombre desenvuelve su vida física, afectiva y laboral.
Oratoria grupal: Se caracteriza por la presencia de dos a tres o más personas en el estrado hablando.
GÉNEROS
ORATORIA FORENSE O JUDICIAL
La oratoria judicial o forense] se ocupa de acciones pasadas. Al género judicial lo califica un juez o tribunal que establecerá conclusiones aceptando lo que el orador presenta como justo y rechazando lo que presenta como injusto. La definición brindada en el diccionario jurídico elemental de Guillermo Cabanellas, la define como: La exigida o practicada ante los tribunales de justicia, en las vistas o audiencias en que, lista para sentencia la causa, las partes o, con mayor frecuencia, sus letrados, resumen ante el juez o los magistrados los hechos, las pruebas y los fundamentos de Derecho que apoyan su tesis y su petición de condena o absolutoria.
ORATORIA POLÍTICA O DELIBERATIVA
La oratoria política se ocupa de acciones futuras. Al género deliberativo o político lo califica el juicio de una asamblea política que acepta lo que el orador propone como útil o provechoso y rechaza lo que propone como dañino o perjudicial.
ORATORIA EPIDICTICA O DEMOSTRATIVA
El género demostrativo o epidíctico se ocupa de hechos pasados, pero, al contrario que el género judicial, se dirige a un público que no tiene capacidad para sancionar los hechos mismos, o influir sobre el asunto tratado; sino tan solo de asentir o disentir sobre la manera de presentarlos que tiene el orador, alabándolos o vituperándolos. Está centrado en lo bello y en su contrario, lo feo. Sus polos son, pues, el encomio y el denuesto o vituperio.