El mapa social de la Argentina volvió a mostrar profundas diferencias entre regiones y ciudades. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), durante el primer semestre de 2026 la pobreza alcanzó al 32,3% de las personas relevadas en los 31 principales aglomerados urbanos del país, equivalente a aproximadamente 9,7 millones de personas.
Sin embargo, detrás del promedio nacional aparece una realidad mucho más heterogénea. Algunas ciudades registraron niveles de pobreza considerablemente superiores, mientras que otras quedaron muy por debajo de la media. El caso más extremo fue Concordia, donde el 56,2% de la población quedó por debajo de la línea de pobreza.
El aglomerado de Concordia, en Entre Ríos, registró una pobreza del 56,2%, el porcentaje más elevado entre los 31 aglomerados urbanos relevados. El dato representa unas 94.000 personas y convierte a la ciudad en la única del listado donde más de la mitad de la población se encontraba bajo la línea de pobreza.
En términos de hogares, la incidencia alcanzó al 43,6%. La medición considera pobres a aquellos hogares cuyos ingresos no resultan suficientes para cubrir el costo de una Canasta Básica Total (CBT).
El segundo lugar correspondió al Gran Resistencia, donde la pobreza llegó al 48,6% de las personas. El aglomerado chaqueño también presentó el mayor nivel de indigencia del país, con el 17,3% de su población.
Las ciudades con mayor pobreza
Entre los aglomerados con los porcentajes más elevados durante el primer semestre de 2026 se encuentran:
- Concordia: 56,2%.
- Gran Resistencia: 48,6%.
- Posadas: 42,2%.
- Corrientes: 41,0%.
- Gran Santa Fe: 38,6%.
- Santiago del Estero-La Banda: 38,5%.
- La Rioja: 38,4%.
- Gran La Plata: 37,8%.
- Gran Catamarca: 37,3%.
- Comodoro Rivadavia-Rada Tilly: 37,2%.
Estos porcentajes permiten observar que el promedio nacional oculta situaciones territoriales muy diferentes. Mientras el conjunto de los 31 aglomerados registró 32,3%, varias ciudades superaron ampliamente ese valor.
Cuando la información se agrupa por regiones estadísticas, el Noreste Argentino (NEA) presentó la mayor incidencia de pobreza, con el 41,5% de las personas.
La situación del NEA está especialmente marcada por los elevados registros de Gran Resistencia, Posadas y Corrientes. Sin embargo, existen diferencias dentro de la propia región: Formosa, por ejemplo, registró un nivel de pobreza inferior al promedio regional, con 29,9%.
Uno de los contrastes más significativos aparece dentro del área metropolitana. El Gran Buenos Aires registró una pobreza del 32,1%, pero el dato cambia considerablemente cuando se separa la Ciudad de Buenos Aires de los partidos bonaerenses.
En los partidos del Gran Buenos Aires, la pobreza alcanzó al 36,9% de las personas, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el indicador fue de 11,1%, una diferencia de 25,8 puntos porcentuales entre ambos espacios urbanos.
La comparación muestra hasta qué punto los promedios regionales pueden ocultar realidades sociales diferentes incluso entre territorios geográficamente cercanos.
El informe del INDEC señala otra diferencia importante. En los aglomerados urbanos con menos de 500.000 habitantes, la pobreza alcanzó al 35,0% de las personas.
En aquellos con 500.000 habitantes o más, en cambio, el porcentaje fue del 31,7%. Es decir, el indicador resultó 3,3 puntos porcentuales más elevado entre los aglomerados de menor tamaño.
El problema presenta además una fuerte dimensión generacional. Durante el primer semestre de 2026, el 44,5% de las personas de hasta 14 años se encontraba bajo la línea de pobreza.
Entre las personas de 15 a 29 años, el indicador llegó al 36,9%, mientras que entre quienes tenían entre 30 y 64 años alcanzó el 28,8%. Para las personas de 65 años o más, la incidencia fue del 14,8%.
Los datos muestran así una mayor exposición a la pobreza entre niños, niñas y adolescentes, con diferencias importantes respecto de los adultos mayores.
El comportamiento de los ingresos durante el semestre también ayuda a contextualizar el resultado. El INDEC informó que el ingreso per cápita familiar aumentó 11,5% durante el primer semestre de 2026.
En el mismo período, la Canasta Básica Alimentaria aumentó 21,4%, mientras que la Canasta Básica Total registró una suba del 19,6%.
La diferencia entre la evolución de los ingresos y la de las canastas básicas se reflejó en el deterioro de la capacidad de numerosos hogares para superar las líneas utilizadas para medir pobreza e indigencia.
Los números del INDEC dejan una fotografía territorial muy desigual. Concordia encabeza el mapa con 56,2% de pobreza, mientras que Gran Resistencia se acerca a la mitad de su población y otras ciudades del NEA superan el 40%.
La radiografía del primer semestre de 2026 muestra que la pobreza no se distribuye de manera uniforme: cambia según la región, el tamaño del aglomerado y las características socioeconómicas de cada territorio.