Una delegación de alrededor de 40 empresarios y funcionarios de las Islas Malvinas llegó a Punta Arenas para participar de una ronda de negocios con compañías de la región chilena de Magallanes.
El encuentro, denominado pauta Arenas Business Showroom, se desarrolla durante dos jornadas y tiene como objetivo establecer vínculos comerciales y avanzar en acuerdos de abastecimiento para las islas.
La comitiva reúne representantes de sectores como construcción, pesca, comercio, hotelería, producción agropecuaria, servicios portuarios y transporte marítimo.
Desde Punta Arenas, el objetivo declarado es ampliar el intercambio comercial y aprovechar la cercanía geográfica con el archipiélago.
Frente a la iniciativa, el Gobierno argentino optó por una postura prudente. El canciller Pablo Quirno descartó una ruptura diplomática con Chile y señaló que la administración de Javier Milei monitorea el desarrollo de la actividad comercial.
Según explicó Quirno: "la Argentina evaluará los pasos a seguir dentro de los mecanismos jurídicos, legales y diplomáticos disponibles si considera que no se respetan compromisos asumidos previamente entre ambos países".
La decisión de evitar una escalada adquiere relevancia debido a que el vínculo bilateral atravesó recientemente distintos episodios de tensión vinculados con cuestiones territoriales y estratégicas del extremo sur.